Los días de radio – ¡Qué tiempos aquellos! • El espectáculo de música romántica que se organizó en el Auditorio Nacional

Cuando los viejos se reúnen a recordar las canciones románticas de “aquellos tiempos” – nunca se precisa con claridad cuáles tiempos- se crea una sinergia especial en la que, aunque se den los lugares comunes de las mismas canciones algo sobre expuestas en el tiempo, la experiencia es nueva y llena de emociones.

El espectáculo de música romántica que se organizó en el Auditorio Nacional con el nombre del título de esta nota reunió las voces más reconocidas del ámbito musical romántico costarricense de la década de los 70, una década un tanto ignorada en medios de comunicación por la frecuente mención de los 80 en los recuentos de música del recuerdo.  El lleno total del auditorio presagiaba un gran ambiente.  Eso sin contar que la producción decidió entregar algo más que una presentación musical en directo.  Se pusieron más creativos y colocaron en la parte izquierda del escenario una cabina de radio para que desde ahí el conductor del evento, el consagrado Manuel Fresno, pudiera presentar las canciones, contar anécdotas graciosas de los tiempos de la radio y dialogar con los artistas en cada una de las presentaciones.

Esta dinámica diferente y original por momentos se hizo complicada cuando el anecdotario se prolongaba en el tiempo y las historias se hacían más largas de la cuenta, pero valía el boleto la originalidad de la idea.  Las presentaciones iniciaron con el desconocido de la noche, Isaac Siso.  Un costarricense que en su tiempo juvenil de estudiante en los Estados Unidos logró montar un espectáculo de clásicos latinos en inglés, un poco al estilo barítono de Alberto Vásquez, pero sin ninguna trascendencia popular.  Luego hizo un número estilo Elvis Presley algo olvidable.

Ya entrando a la parte esperada de la noche nos llega Vía Libre que hoy en día es Fernando Castro con sus hijos en donde destacó la historia que contó Fernando de cuando el compositor limonense Max Forbes le llevó hace muchos años un casete para que este escogiera una de sus canciones y la elegida fue “Flores de papel” la cual fue interpretada con gran suceso.  Otras más de su enorme repertorio como “Recuérdame” de Ricardo Mora estuvieron ahí deleitando a la gente en un ensamble instrumental un tanto plano sin presencia de batería.

Luego le llegó el turno a Víctor Kapusta a quien le pudimos disfrutar su talento espontáneo como maestro de ceremonias, una faceta que no le habíamos conocido y en la que resultó bastante entretenido.  Ya el ensamble de instrumentistas que llegó con el y que se usó para la parte final del evento entró con más fuerza incluyendo batería, bajo, teclados, dos guitarras y una corista.  Momentos muy especiales se vivieron con los temas “Hoy te doy la mitad de lo que soy” “Quédate” y la solicitada de manera ardiente por el público que fue “Puerto Limón”.

El turno siguiente era de Gaviota, aunque en el cartel promocional del evento decía Gaviota resaltó la figura de Carlos Guzmán.  Carlos ha sido desde siempre el director musical de Gaviota.  Aquí en ausencia de la figura emblemática del cantante Rogelio Cisneros tenemos desde hace años al cantante Doménico Veri a quien ahora acompaña en un rol un tanto más protagónico Willie Granados.  Los tres hermanos Guzmán siguen ahí, Carlos, Ramiro en el bajo y Enrique en la guitarra.  Uno de los momentos más especiales de la noche fue cuando combinaron la interpretación del clásico “La Aurora” con la declamación que hizo Ramiro del poema “Vuelo Supremo” del poeta nacional Julián Marchena.

Ya en la parte final diríamos que la expectativa mayor de la noche era el momento de ver en directo a Ricardo Acosta, un gran cantante con un amplio repertorio de éxitos, pero al que menos oportunidad hemos tenido de disfrutar dada la época lejana en que empezó y el tiempo que estuvo fuera del país.  Algo tímido en su proyección se presentó junto al ensamble de músicos que acompaño a Kapusta y que interpretaron con él temas como “Vete con él” y “Quiero”, dos de las canciones del primer tiempo de Ricardo quien, a pesar del tiempo, no pierde el color de la voz que le hemos escuchado siempre.  Otro gran momento romántico fue cuando cantó “Se deja de querer” y el público rompió en aplausos.  Pero su presentación terminó más rápido de la cuenta y ya en medio de la interpretación de “Te diré te quiero” entró Carlos Guzmán a acompañarlo seguido de los demás cantantes de la noche.  Con las presentaciones de “No he dejado de amarte” de Fernando Castro ya con participación de todos y además de las muy esperadas “Qué vas a hacer esta noche” y “Chau cariño chau” se le dio término al homenaje a los tiempos aquellos de la radio, un concierto que fue especial no solo para el público sino también para los artistas nacionales que participaron luego del duro momento de cese de actividades de este tipo que tuvieron que padecer por estos dos años de pandemia. La convocatoria de este sábado 11 fue tan exitosa que se programó otra noche para el siguiente día domingo.

Nota por Fabrizio Ureña W

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